Sin vuelta atrás

Pensaba tumbada en el sofá, mirando fijo al techo sin apenas parpadear.  Sin  tristeza, sólo cierta melancolía y añoranza. Las cosas habían cambiando tanto. Ya no había ramos de flores cuando discutían. No había llamadas fuera de esquema, ni correos, ni mensajitos al móvil. No más notas de amor dibujadas en la mampara con el vaho de una ducha ardiente en febriles fantasías. Ya no había nada de eso. Sólo el vacío y el recuerdo de aquello que fue. La desidia. El abandono. La molestia de verse compartiendo espacio. El hartazgo por aquellas manías que hasta hace poco apenas irritaban. La impotencia y la rabia de haberse visto vencidos por la rutina quedaba.

Miró la mesa que tenía al lado. Unos papeles y sobre ellos un bolígrafo y las gafas. Sabía lo que quería hacer pero el impulso no llegaba. Y, como en un sueño, de nuevo en el principio estaba. Dos miradas al frente perdidas en un horizonte de espuma de mar alborotada. Leves caricias con intención de conquista. Sonrisas furtivas convertidas en intensas carcajadas. El empuje de dos cuerpos hambrientos descubriéndose con ansia. Promesas susurradas al calor de las sábanas. Ganas de hacerse felices, de acompañarse… Estalló en lágrimas. ¿Cómo algo tan grandioso había terminado por ser nada? Se levantó de un salto del sofá, tomó las gafas. Firmó sin que la izquierda temblara. Cogió el móvil y buscó Mayka. “Ya está hecho. Libre otra vez.” Continue reading “Sin vuelta atrás”