Me piensas

Leí su nombre y me quedé en blanco. Habían pasado tantos años… tantas cosas. Ya no recordaba el tacto de su piel, ni siquiera el sonido de su voz, sólo la última conversación telefónica que terminó con un “ya no puede ser” y luego la nada. Y ahora estaba allí, tan cerca que el simple pensamiento me  arreboló las mejillas y me aceleró el corazón.

Tras despedirnos traté de no pensarle. Nuestras vidas estaban ya destinadas a discurrir separadas y yo hice la mía, lo mejor que supe… aunque quizá lo más acertado sería decir lo mejor que pude. Cambié de trabajo, de ciudad y, poco a poco, me fui haciendo a no recibir sus llamadas ni sus mensajes, le fui borrando un poquito cada día. No fue fácil. Estaba muy enamorada y convencida de que el futuro pasaba por vivirlo con él. Así que tras su despedida tuve que reconstruir mis propios cimientos. No me quejo. Aprendí a vivir sola, sin la tóxica dependencia que produce el enamoramiento clásico, sabiendo que podía salir adelante sin una pareja conmigo, sabiendo que podía seguir sin él. Cuántas noches me descubrí fantaseando con su vuelta, para luego devolverme yo misma a la realidad. Y ahora que estaba superado, reaparecía. Continue reading “Me piensas”

Relatos cortos para adultos

Relatos cortos para adultos
Emilio José Ríos, Todos los Derechos Reservados

 

Los relatos cortos para adultos son el tema principal de este blog. Se trata de historias no muy largas en extensión que representan a los personajes en un período normalmente muy acotado de tiempo en el que se desarrolla un acontecimiento decisivo para sus vidas. Por norma general terminan con un giro sorprendente e inesperado que deja al lector con ganas de más. Podríamos decir que son píldoras de realidad amplificada.

Aquí se recogen varios tipos de cuentos cortos. El primero de ellos emparenta con el clásico Edgar Allan Poe, con un regusto a antiguo pero desarrollados en la actualidad. Este parentesco viene definido por una atmósfera opresiva, casi palpable, que se convierte en un personaje más de la acción aunque en un primer momento pase inadvertido para el lector. Continue reading “Relatos cortos para adultos”

La entrada del cementerio

Se anudó con desgana el cinturón de la gabardina café con leche. Observaba las gotas en su incesante golpear contra el suelo. Tap tap tap. “Es tan extraño todo”, pensó mientras su mano izquierda, distraída, atusaba su melena, “Parece incluso el mismo día, como si estuviera en un bucle que me impidiera avanzar y me obligara a volver siempre a él”. En el fondo de aquel día gris se dibujó la luminosa sonrisa de Jan. Las arruguitas que bordean sus ojos. El miel antiguo. “Perdona” le dijo él y al levantar la vista Sara supo que aquél encuentro no había sido fortuito, que la vida le traía, al fin, el regalo que pensaba que merecía.

No había sido fácil su vida, no, pensó Jan mientras hablaban. El padre ausente al que no se nombraba, la madre siempre fuera de casa para poder mantenerla y ella tan sola con sus ganas de aprender. Imaginó aquella cabecita cobriza enterrada en un mar de libros en un pequeño comedor de apenas 10 metros cuadradados y no pudo menos que enternecerse. Nadie parecía querer darle una oportunidad, ni el propio Dios desde lo alto, nunca llegaba a su objetivo. No pudo ir a la Universidad, así que desde bien joven empezó a trabajar. Auxiliar administrativo en una pequeña empresa, picaba facturas de 9 a 17 h. Ella parecía feliz, por más que él pensara que cuanto le contaba era terrible. Continue reading “La entrada del cementerio”

En el claro de luna

En el claro del bosque, bajo la luz de la luna, al metálico reflejo de la laguna, la anjana surcaba sus cabellos escarlatas con un peinecito de plata” tarareaba la extraña cancioncilla mientras ojeaba los folletos sin terminar de decidirse. Un fin de semana en una casa rural era lo que necesitaba para escapar de la crisis de ansiedad, para escapar de su último tropezón en el trabajo, para escapar de…por dos días, de ella también. Lo había intentado con el deporte y con los spas urbanos y no había funcionado. Iba a huir, una pequeña escapada a ninguna parte, para desconectar.

Cantabria, la casa rural de Cantabria sería su destino. Llamó a la agencia y contrató el viaje, ya estaba todo en marcha. Cuatro días para él, dejaría el portátil en casa, dejaría el móvil en casa, y si fuera posible, hasta se dejaría la cabeza en casa.  Continue reading “En el claro de luna”